La valoración de un despacho se reduce a unos pocos métodos, cada uno de los cuales responde a una pregunta ligeramente distinta. Saber cuál usará el comprador importa tanto como la cifra.
Múltiplo de honorarios recurrentes
Es el punto de partida más habitual y el menos preciso. No dice nada sobre la concentración de clientes, la estabilidad del equipo ni la dependencia del titular, que es justo de donde salen los descuentos.
Métodos basados en la rentabilidad
Partir del resultado de explotación ajustado ofrece una imagen más honesta, siempre que la retribución del titular se recalcule a precio de mercado. Sin ese ajuste, el resultado no sirve.
Lo que de verdad mueve la cifra
Retención de clientes, peso de las pocas cuentas grandes, edad media de la cartera y permanencia del equipo tras la venta. Se decide años antes de la operación.